Daniel Caram dice
Denuncias mediáticas, igual al silencio cómplice
Cuando se habla por hablar, y no se toman las medidas del caso, al estar en el medio una cuestión institucional, el tema pasa "de castaño a oscuro".
Todo se relaciona con la actual postura ‘light’ de las denuncias mediáticas del actual Gobierno contra el anterior. Usted, amigo lector, podría ir evaluando que uno y otro no tiene solamente la mera coincidencia del apellido del principal protagonista del proceso (léase, el señor Gobernador).
Una a una surgen las denuncias de ‘falta de inversión’, de ‘dejadez’, de ‘olvido de años’, de ‘desastre financiero’, y todo queda en las palabras. Está claro que, en éste contexto, la denuncia debería alcanzar los ámbitos que corresponde, y si alguien utilizó fondos de mala manera, o los hizo ‘desaparecer’, debe pagar por tal irresponsabilidad.
Ahora bien, con los datos concretos y con la evidente herramienta que todo estado debe tener, no están dadas las condiciones como para que el Gobernador y sus funcionarios se presenten ante la Justicia para denunciar a los responsables de los horrores cometidos en el pasado reciente?
El Ministro de Educación habla de ‘falta de inversión’, pero resulta que el Tribunal de Cuentas informa detalladamente por obras que, entre 2005 y 2008, alcanzaron los 165 millones de pesos. Ahora resulta que la mayoría de las escuelas ‘se caen a pedazos’. Alguien ocupó la plata para otra cosa. Es obligación del estado, a través de sus referentes hoy, conocer quien o quienes malversaron los fondos públicos.
Muchos legisladores provinciales ya advierten, algunos en silencio y otros ya en los medios, que si se hacen denuncias públicas es obligación del Gobierno llegar a la Justicia.
Si ‘dejaron una administración vacía’, no están los elementos para denunciarlos?. El silencio a medias, no los hace cómplices?
Lo demás solo parece un llanto inútil. Que fue mengano, que le pasó a zutano. Todos denuncian y derivan responsabilidades. Entonces resulta que nadie hace nada, se culpa a otro, pero ‘para la tribuna’.
En concreto, unos y otros son al menos responsables de un estado caído, de una parafernalia de dimes y diretes. Y en el medio nada.
Si hay pruebas, que se denuncie. No avalen la sospecha que genera el silencio cómplice. Daniel Caram
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Lunes, 08 de Marzo de 2010 |
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