Un día como hoy Perón recibe el cuerpo de Evita de manos de los militares

Política - 03/09/2019

María Eva Duarte Perón, conocida popularmente como Evita, murió el 26 de julio de 1952 a causa de un cáncer de útero, con sólo 33 años. Su funeral fue multitudinario, más de dos millones de personas salieron a despedirla, por las calles de Bueno Aires iban echándole todo tipo de flores a su paso.

 

El cuerpo fue embalsamado y expuesto en la sede de la Confederación General del Trabajo (CGT) de la República Argentina mientras se construía el que sería su lugar de reposo definitivo: el Monumento al Descamisado o Monumento al Trabajador, un proyecto que ella había impulsado y que con su muerte prematura se modificó para que fuera enterrada. Pero el golpe de estado del 23 de septiembre de 1955 puso punto final a este proyecto y después de que el presidente Juan Perón fuera derrocado, el 22 de noviembre por la noche, un comando de la Revolución Libertadora, con el teniente coronel Carlos de Moori Koenig al frente secuestró el cadáver de Eva Perón de la sede de la CGT por órdenes del dictador Pedro Eugenio Aramburu.

 

El cadáver de Evita estuvo desaparecido durante casi 16 años para evitar que se estableciera un lugar de culto. Koenig lo puso en una furgoneta y lo hizo vagar por las calles de Buenos Aires durante meses, incluso lo tuvo en su despacho. Finalmente el dictador Aramburu destituyó Moori Koenig y encargó a Héctor Cabanillas la conocida como Operación Traslado que tenía como finalidad enterrar el cadáver de Eva Perón clandestinamente.

 

El 23 de abril de 1957 el féretro fue trasladado en secreto con el barco Conte Biancamano a Génova (Italia) y bajo el nombre de María Maggi de Magistris Evita Perón fue enterrada en la tumba 41 del campo 86 del Cementerio Mayor de Milán. Para llevar a cabo la operación se necesitó la complicidad de la iglesia y el brazo militar, mediante el sacerdote Paco Rotger y el teniente Alejandro Agustín Lanusse, quién luego sería dictador.

 

Mientras el cuerpo permaneció en Milán, Giuseppina Airoldi, de la orden de San Pablo, fue la encargada de llevarle flores a María Maggi, pero ella nunca supo que realmente se trataba de Eva Perón.?

 

El secreto continuaba … y en 1970 Aramburu fue secuestrado por la organización guerrillera Montoneros (de la izquierda peronista) que entre otras cosas exigía que apareciera el cuerpo de Evita. Cabanillas comenzó a activar el traslado del cuerpo, pero tardó demasiado y Aramburu fue asesinado.

 

El 1 de septiembre de 1971 se organizó el Operativo Retorno en que el cuerpo de Eva Perón fue exhumado y al cabo de dos días y después de hacer noche en Perpiñán llegó en un coche fúnebre a Madrid, donde el embajador argentino en España Jorge Rojas Silveyra lo devolvió a Perón en Puerta de Hierro el día 3 de septiembre.  Al verla tal y como la recordaba de joven, Juan Perón, de 74 años, se puso a llorar y exclamó «no está muerta, sólo está durmiendo».

 

El cadáver fue examinado por el Dr. Pedro Ara, que la había momificado, y notificó que en general estaba en buenas condiciones, a pesar de que a Evita le faltaba un dedo y tenía la nariz un poco aplastada. En 1972 se terminó el exilio de Juan Perón, que volvió a Argentina, pero el cuerpo de Evita siguió en Madrid.

 

El 1 de julio de 1974 murió Perón y Isabel, su mujer en aquel momento, se convirtió en presidenta del país. En octubre los Montoneros secuestraron el cuerpo de Aramburu para poderlo canjear por el de Evita, Isabel lo aceptó y el 17 de noviembre se repatrió el cuerpo de Eva Perón. El recibimiento por parte de la población fue multitudinario y su cuerpo y el de Juan Perón estuvieron expuestos y visitados en una cripta en la Quinta de Olivos mientras se construía el Altar de la Patria, el mausoleo que debía albergar los cuerpos.

 

Después del golpe militar de 1976 el cuerpo fue entregado a la familia Duarte que finalmente lo enterró en el Cementerio de la Recoleta de Buenos Aires, donde aún reposa a cuatro metros y medio bajo tierra en una tumba reforzada.