Por Daniel Caram

Alerta… motochorros

Opinión del Director - 09/03/2017

Es oportuno salir de las peleas que a diario nos entrega el devenir político y atender las demandas de la gente común, que vive penurias constantes por realidades concretas.

 

Y aunque repetido y siempre comentado, el problema de los motochorros en Corrientes ya supera la preocupación común, transformándose en un flagelo incontrolable.

 

Están en las calles y su presencia prolifera como mosquitos. Lo admite la Policía, que además de tener que lidiar con el delito debe atender problemas internos que serán tratados oportunamente.

 

Pero el  propio Jefe de la Policía de la Provincia, comisario Eduardo Acosta, reconoció que en enero se disparó el accionar de motochorros, en febrero aumentó, y que para prevenir este tipo de delitos se pondrán en la calle 100 motos más en marzo.

 

“La idea es buscar neutralizar esta actividad en lugares donde se mueven casi habitualmente como en semáforos y avenidas. Hay lugares donde ponemos patrulleros permanentes en el lugar, o motos y personal de a pie pero somos conscientes de que hay muchas personas de bien que se manejan con motos”, aclaró el funcionario policial.

 

Una realidad con la que cualquier Policía (no solo la correntina) debe luchar es la capacidad de los delincuentes de renovar estrategias de manera permanente, evolucionando en sus reacciones ante la quietud de la fuerza, que no actualiza convenientemente sus equipamientos, ni sus modos de acción para prevenir.

 

Por eso, siempre la Policía va detrás del delito… y esto no es una crítica contra los policías de bien (que los hay, y son mayoría) sino contra quienes aplican políticas de seguridad ineficientes… o no las aplican.

 

Así, los motochorros saben cómo seguir en la suya cambiando lugares y esperando el momento justo.

 

Y ya ni siquiera necesitan andar de a dos.

 

Uno de los últimos casos es paradigmático por su audacia: solo, encaró a una joven por la vereda por calle Salta casi Moreno, la tiró al piso y le robó el bolso. Cuando escapó tuvo la “responsabilidad” de esperar el turno del semáforo en la esquina de 3 de Abril…

 

Motochorros… dueños de las calles.